¿Qué hacer para superar la parálisis al emprender?
La primera batalla a la que se enfrenta todo emprendedor es la que
lleva a cabo consigo mismo. Tiene la idea. Tiene el equipo. Está
entusiasmado y determinado, sin embargo, los días pasan y no sabe por dónde
empezar ni sabe por qué le duele el estómago de sólo pensarlo.
Bien, llegó el momento de revisar tu día. Este paso determinará tus
posibilidades reales y los hábitos que necesitas incorporar a tu rutina para lograr vencer ésta barrera.
1. ¿A qué hora inicias tu rutina?
2. ¿Qué haces exactamente cada hora o cada período de tiempo (inicio de mañana, media mañana, inicio de tarde, media tarde, noche)
3. ¿Existe algún tiempo disponible para dedicarlo a tu emprendimiento? ¿Sí?
Maravilloso. Ya tienes el apacible de tiempo perfecto y concreto. ¿No? Entonces
tienes que construirlo.
4.¿Qué actividad puedes desincorporar de tu rutina?
5. ¿Podrías aprovechar el trayecto al trabajo o a la universidad
(la ida y el regreso)?
6.¿Algún otro tiempo que puede ajustarse para "hacer realidad tu
sueño"?
¡BRAVO! Disponte a empezar.
Pero todavía falta más...
Tal vez el lugar donde vives es muy incómodo. Créeme, en estos
momentos mi casa se resume a un cuarto. No obstante, en ese espacio
físico tan reducido e incómodo empezó a hacerse realidad este sueño.
Quiero saber si te parece que esta primera evaluación de tu
situación está completa o aún necesitas responder a una pregunta que yo no haya
considerado. Recuerda que estoy escribiendo en tiempo real mientras yo misma
emprendo.
Ya ese es un gran paso. "Un viaje de mil millas comienza con el
primer paso". Organizado el tiempo, ahora es preciso dar una mirada
al espacio de trabajo. Quizás supondrás que diré: buena luz, buena ventilación,
organizado y con todo lo necesario a la mano...sí y sólo si tienes
realmente esa posibilidad. No es mi caso. Ahora bien, ¿significa
eso que no voy a cumplir mi propósito?
Lo dejo a tu consideración.
Imagino sabes lo que significa la palabra
"determinación". Su origen etimológico está directamente relacionado
con el ACTO DE DECIDIR y actuar. Por tanto, representa un corte entre lo que
hacías y pensabas en el pasado y lo que haces y piensas en el presente.
Te preguntarás por qué me detengo en este tema. Simple de explicar, pero
difícil de ejecutar. A menos que tengas una fuerza de voluntad férrea, el
camino más sencillo (en apariencia) siempre será poner en primer lugar las
dificultades y detenerte a esperar una situación más favorable que actuar e
"ir transformando en posible lo imposible".
De ahí que luego de optimizar tu uso del tiempo y verificar tu
espacio de trabajo, el verdadero motor que movilizará tu sueño será tu
"fuerza emocional", tu determinación.
Quiero despedirme mostrándote mi "ejercicio de visualización"
favorito. No tiene secreto. Parto del principio de que "si es simple
es mejor"...así que, sin importar dónde te encuentres, simplemente
"mírate haciendo tu trabajo, estás ahí, sientes la silla o la
hamaca (mi caso). Acompaña esa imagen con una respiración profunda. Conéctate
con la emoción de ese momento. Siente la satisfacción de la meta
alcanzada.
Tú decides cuánto tiempo le dedicarás a esta visualización y cuántas
veces la vas a repetir.
Otra vez y para que no lo olvides, ¡simplemente ve y hazlo!
Anicia Flores


Comentarios
Publicar un comentario