Dándole forma a mi idea
Todos crecimos con estas frases "una imagen vale más que mil palabras" "la primera impresión es la que cuenta" "lo bello vende" "menos es más"...y así, un sin fin de frases que nos enseñaron, cuando menos a mi generación a hacer todo "bonito" desde servir una simple cena familiar hasta algo tan complejo como presentar un reporte a la junta directiva de una gran empresa. No importaba la complejidad de la tarea, era imprescindible que estuviera perfecto, tanto en la parte de su contenido como en su presentación... quizás por esa razón me convertí en diseñador gráfico.
Ser emprendedor nos reta de innumerables formas, si bien es cierto que necesitamos apoyo a lo largo de éste maravilloso camino, muchos comenzamos solos, con poco o nada para invertir... Así que nos llenamos de valor y comenzamos a darle forma a nuestra idea.
Éste es el momento, no mañana, porque la musa no descansa...cuando menos la mía no y me mantiene activa hasta que comienza a ver resultados. Quizás nos llena de miedo o nos atacan las dudas... ¿por dónde debo empezar? y ahora... ¿qué hago?
Todos hemos estado en este punto. Aquí iniciamos... Tenemos una idea maravillosa y queremos emprender, pero no sabemos por dónde empezar. Personalmente me ha resultado comenzar por darle forma a mi idea, dándole una imagen, una voz, transformándola en una marca, dándole carácter con una imagen que lo caracterice y lo diferencie de otros productos en el mercado... ¿por qué empiezo por aquí? Porque me sirve de estímulo, me inspira, me ayuda a enfocarme y a concentrar mis esfuerzos en hacer tangible mi idea, y porque creo en que visualizarlo como un hecho me acerca más a la meta.
Así que comenzamos a pincelar nuestro sueño, nuestro producto. Si bien tenemos una idea de lo que queremos que sea nuestro producto es importante conocer nuestras limitaciones y pedir ayuda a los profesionales, bien sean socios, amigos o familia. Se trata de la imagen de tu producto, es la cara que enamorará a tu cliente así que no querrás salir del paso en este punto. Recuerda... "Una imagen vale más que mil palabras"
Eso significa que tu imagen debe comunicar todo de tu producto sin tener que dar tantas explicaciones, debe ser sencillo, directo, fresco y por supuesto, hablar el odioma universal... me refiero a que no importa en qué parte del mundo lo estés viendo, ni qué idioma hables... tu imagen la debe entender todo el mundo en una simple mirada.
La imagen de tu producto no es sólo una etiqueta bonita, verás que hay más detrás de una simple etiqueta... entra a cualquier comercio y elige un producto, puede ser cualquiera, incluso uno de tu competencia. Observa con atención, qué te dice, cómo, dónde, cuándo y para qué te lo dice. Es importante que tu producto pueda hablar y responder a todas éstas preguntas porque de esa manera podrás comunicarte con tu mercado meta, a quienes le vas a vender, los consumidores de tu producto. Sonó complejo pero no lo es, veamos.
Cuando nos hacemos éstas preguntas, tenemos la oportunidad de definir a nuestra idea, nuestro producto entonces comienza a tener forma, uso, color, textura, olor, sabor, comienza a definirse y con esta información puedes comenzar a imprimirle carácter y voz.
Es la hora de plasmar esa voz y ese carácter en una imagen sólida y congruente que sea capaz de comunicar las bondades de tu producto.
Pero no podemos quedarnos allí. Aún hay más y estoy aquí para acompañarte. Si necesitas apoyo o tienes alguna consulta que quieras hacerme, no dudes en dejarme tus comentarios y con gusto te responderé. Recuerda que estamos juntos en esto.
Alejandra Llovera

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